
Esta ciudad y sus hábitos cada día me sorprende y me aterra más, sin embargo, siempre hay un momento para reirse de ella en su cara.
Estaba yo en un taco hace un par de días y escuché detrás de mi una bocina. Extrañado miré hacia atrás y resultó ser una señora de aproximadamente 35 años conduciendo su vehículo. Me dí cuenta que tocaba la bocina cada vez que yo dejaba más de medio metro delante mío, cosa que hago siempre, ya que no me gusta manejar a una distancia no prudente del vehículo de en frente.
Llegó un momento en que, aburrido de la situación, decidí hacerle el gesto para que pasara adelante, si era tan importante para ella (¡ya estaba bien caliente con la tontera!). Pasó, metiéndose a la pista de al lado brúscamente y al pasar a mi lado sacó la cabeza por la ventana e insultó a mi querida madre y creo que hasta ocho generaciones para atrás. Todo esto para posicionarse a la impresionante distancia de un vehículo más adelante. Ahí yo dije "esta vieja está loca, que estupidez más grande"...
Resulta que la señora salió por un desvío lateral para virar y me quedé mirándola por 2 segundos, tiempo suficiente para que mi tataratataratataratataratatarabuela fuera también alcanzada por sus insultos.
Mientras manejaba me quedé pensando en esta señora y en cuánto más rápido avanzaría con esa actitud. Para mi sorpresa, al llegar un semáforo unos 5 kilómetros más adeante en mi camino aparece a mi lado(plop!). Ya me largué a reir con unas ganas impresionantes, intenté que me mirara sólo para que viera mi sonrisa pero no lo logré, o se hizo la tonta para no sentirse ridícula. Resulta que esta señora comenzó a cambiarse de pista bruscamente, por lo que, por un asunto de seguridad, pensé en dejarla pasar nuevamente, cosa que no fue necesaria porque sus cambios de pista sólo hicieron que se atrasara y quedó atrás mio por una larga distancia hasta que no supe más de ella.
La diferencia entre su accionar y el mío era, principalmente, que yo conocía bien la ruta y que empíricamente había comprobado que mantener aquella fila era la forma más rápida y segura de avanzar, que no es necesario correr.
Le di un par de vueltas en el trabajo y me di cuenta que en muchas áreas pasa lo mismo. Estamos tan enfrascados y atareados en el día a día, en hacer cosas urgentes, que no nos detenemos a pensar en lo importante. A mi modo de ver, la creación de métodos y resolución de problemas pensando en el largo plazo, llegando a la misma raiz del asunto son la verdadera forma de avanzar y de ser más eficiente, e incluso de tener una mejor calidad de vida. Por lo general, la gente que pasa corriendo no suele avanzar y termina más atrás de quién hizo las cosas observando y mejorando sus procesos, y lo único que consiguen con su actitud es una úlcera del porte de un buque...
Estaba yo en un taco hace un par de días y escuché detrás de mi una bocina. Extrañado miré hacia atrás y resultó ser una señora de aproximadamente 35 años conduciendo su vehículo. Me dí cuenta que tocaba la bocina cada vez que yo dejaba más de medio metro delante mío, cosa que hago siempre, ya que no me gusta manejar a una distancia no prudente del vehículo de en frente.
Llegó un momento en que, aburrido de la situación, decidí hacerle el gesto para que pasara adelante, si era tan importante para ella (¡ya estaba bien caliente con la tontera!). Pasó, metiéndose a la pista de al lado brúscamente y al pasar a mi lado sacó la cabeza por la ventana e insultó a mi querida madre y creo que hasta ocho generaciones para atrás. Todo esto para posicionarse a la impresionante distancia de un vehículo más adelante. Ahí yo dije "esta vieja está loca, que estupidez más grande"...
Resulta que la señora salió por un desvío lateral para virar y me quedé mirándola por 2 segundos, tiempo suficiente para que mi tataratataratataratataratatarabuela fuera también alcanzada por sus insultos.
Mientras manejaba me quedé pensando en esta señora y en cuánto más rápido avanzaría con esa actitud. Para mi sorpresa, al llegar un semáforo unos 5 kilómetros más adeante en mi camino aparece a mi lado(plop!). Ya me largué a reir con unas ganas impresionantes, intenté que me mirara sólo para que viera mi sonrisa pero no lo logré, o se hizo la tonta para no sentirse ridícula. Resulta que esta señora comenzó a cambiarse de pista bruscamente, por lo que, por un asunto de seguridad, pensé en dejarla pasar nuevamente, cosa que no fue necesaria porque sus cambios de pista sólo hicieron que se atrasara y quedó atrás mio por una larga distancia hasta que no supe más de ella.
La diferencia entre su accionar y el mío era, principalmente, que yo conocía bien la ruta y que empíricamente había comprobado que mantener aquella fila era la forma más rápida y segura de avanzar, que no es necesario correr.
Le di un par de vueltas en el trabajo y me di cuenta que en muchas áreas pasa lo mismo. Estamos tan enfrascados y atareados en el día a día, en hacer cosas urgentes, que no nos detenemos a pensar en lo importante. A mi modo de ver, la creación de métodos y resolución de problemas pensando en el largo plazo, llegando a la misma raiz del asunto son la verdadera forma de avanzar y de ser más eficiente, e incluso de tener una mejor calidad de vida. Por lo general, la gente que pasa corriendo no suele avanzar y termina más atrás de quién hizo las cosas observando y mejorando sus procesos, y lo único que consiguen con su actitud es una úlcera del porte de un buque...
PD: Toooooma vieja estúpida!!! JAAAJAJAJAJAJAJA!!! te pasé y ni me apuré!!! JAJAJAJA!!!
PD2: Lo siento, tenía que decirlo, JAJAJJAJA!!!
